home alone
“Me tuve que despedir de unos ojos que nunca me miraron, de unos labios que nunca me besaron, de unos brazos que nunca me abrazaron, de un cuerpo que nunca me dio calor, de un corazón que siempre tuvo lugar para mi, a pesar de lo insoportable que podía llegar a ser, de una mente tan maravillosa como misteriosa; a pesar de que yo sabía casi todos sus secretos. Me tuve que despedir de unos lunares a los que nunca pude tatuarles mi nombre a besos, de una piel blanca a la que no le pude hacer chupones, ni cosquillas, tuve que despedirme de una historia que ni siquiera había comenzado.”
—

